Visitaciones oníricas. Dos sueños con Borges

I
Al despertarme no recuerdo el instante exacto en que aparece Borges ante "nosotros" (dos o tres personas, vagamente, parientes con quienes interactué en la infancia.) Lo que se dijo inicialmente lo he olvidado. Estamos sentados en el pretil de la casa, la de mi niñez. Luego yo me encuentro solo en la cocina en penumbras, que está separada del resto de la casa, buscando algo de comer. Hay arepas de maíz con queso pero no alcanzo a tomar nada de esto, pues veo aparecer a Borges de improviso, alto, algo más de su estatura real, avanzando con premura desde el patio hacia la entrada del comedor, primera división de la casa propiamente dicha en viniendo desde el patio. Viene desde el límite oriental de la casa, lindando con vecinos parientes.  que viene de esta casa vecina, pero no necesariamente porque venga del lado en que ésta se halla ubicada. El piso del patio es de tierra suelta, salitrosa y a la entrada de la casa hay un bordillo de 40 centímetros que la circuye. Borges entra aprisa, con seguridad pisa en el bordillo y entra sin titubear; no me ha visto en su "precipitación", acaso porque es de noche, pero, en todo caso, no me hallo en su radio de visión siempre que mire al frente. Yo me apresuro tras él, y exclamo, "¡Borges!", todo ello cayendo, extrañado, en la cuenta de que siendo ciego, ha caminado y levantado el pie con tanta premura y seguridad al pisar el bordillo. Esto me produce una sensación incómoda, como si sorprendiera, con algo de vergüenza, a Borges en una mentira. De hecho, siempre había creído que su ceguera no era absoluta, sino que veía bultos, fantasmas de cosas y de personas envueltas en una niebla, pues quería parecerse a Homero, ciego. En seguida ya estamos caminando en la calle, casi al centro, pero un poco más hacia la acera derecha, avanzando hacia poniente. Alguien, uno de esos primos (cuyo nombre, France, ahora hallo peregrino), lleva a Borges del brazo, o Borges lo toma a él. Al unírmeles intento tomar a Borges del lado izquierdo; noto que luce saco azul celeste. Borges se incomoda, pues es excesivo que dos hombres lo lleven de esta manera, de modo que no le queda un brazo libre, aunque su incomodidad, expresada levantando tenso el hombro y apretando el brazo contra su flanco, de modo que evita que mi mano llegue a ceñirlo, pudiera ser un gesto hostil que personalmente me dirige. Pienso en este momento que no está bien llevarlo del brazo a él, sino que Borges, como todos los ciegos, prefiere tomar del brazo a su lazarillo. Seguimos andando, me parece que en silencio, hasta quebrar en la esquina a la izquierda. En este punto de nuestro trayecto mi primo ha desparecido y noto que alguien, viniendo desde atrás, caminando un poco más rápido que nosotros casi se nos ha unido. La expresión de su  rostro es risueña y se trata del ex de I. Ya al notarlo, me sentí embargado de cierto orgullo, pues me veía acompañado de Borges y el aguijón de la vanidad me atiza el pecho. Este sentimiento me causa un poco de vergüenza dada la sana expresión, sin la más leve vislumbre de envidia, del ex de I. La “hostilidad” de Borges ha dado paso a una cercanía cordial desde que desparece France, aunque no por este hecho. Luego ya estamos solos Borges y yo, llegando ante una casa, y nos hacemos junto portón. Borges se sienta en el desgastado pretil, muy bajo y eso no me parece bien; experimento alguna aprehensión. Simultáneamente o casi en seguida yo me siento ante él en cuclillas y le digo, o ya le venía diciendo e insisto, que escuche un poema mío. Borges no parece interesado, desatento a esto, como displicente incluso. Luego vamos atravesando el patio de esta casa, hacia el ángulo oriental. Entonces parece convenir en que le lea el poema, o más bien resignarse. Yo busco en mi memoria -ya lo venía haciendo- uno de mis poemas, trato de recordar algún título al azar. Lo tengo, pero dudo un instante acerca del título. Me alegra pensar que a Borges el título le va a encantar, pero de repente ya no parece querer que le diga el poema, y yo deseo decir el título y explicárselo -Versos hallados tallados en cayado prehomérico camino de Colono. Al cabo pregunto si conoce alguno de mis textos y mientras responde que conoce mis "líneas -o palabras- de oro", lo que me complace sobremanera, va dejando de ser Borges y se le superpone otra persona, un viejo amigo de tertulia literaria, Henry Stein. Esto me desagrada y desmotiva, de modo que me despierto.   (22- 04- 013.)

II
Borges está sentado ante mí, en una mecedora de madera pintada de verde. No advierto la posición de sus manos. Mira casi directamente a mis ojos. Quizá haya alguien más en la escena -un espacio amplio, acaso sin piso, ¿un patio?-, pero la "presencia" de esta tercera persona es apenas tácita, nunca visible. No se mece, Borges, y yo no sé en qué clase de mueble me encuentro sentado, pero nuestras cabezas están al mismo nivel; acaso estoy en cuclillas simplemente, dado que es indudable que me mira como tengo dicho, sin tener que levantar la cabeza, ni siquiera dirigir hacia arriba su mirada azul. Intento, procurando no perder un solo detalle de su persona ni de sus palabras, sentarme en una mecedora, a su diestra. Hay una cortina y quizá alguna prenda puesta de cualquier modo, en desorden, un bulto, en mi mecedera. Levanto como un rollo esto y advierto que el otro extremo de la cortina está atascado entre las traviesas de la mecedora de Borges. Asumo que la cortina lo incomodará o, en todo caso, pudiera distraer un instante la charla, que no se ha interrumpido en ningún momento, más de ella sólo recuerdo que Borges, sabiéndome colombiano, cosa que no dije, menciona el nombre de Andrés Caicedo. Encuentro insignificante esta referencia, sin embargo empiezo a pensar en un autor francés judío que sé que Borges admira -lo sé en la vigilia, no en el sueño. En el sueño sólo deseo asociarlo al autor colombiano en razón más bien de su breve vida y, mejor, de su precocidad, empero más bien tratando de exaltar mediante la comparación, por complacer a Borges, al colombiano. Mientras pienso en este nombre, Borges sigue hablándome, y ya no parece haber tiempo o ser oportuno, o mejor, se ha impuesto un nuevo apunte al parecer de mayor entidad en mi mente. Los ojos de Borges son hermosos, y lo miro a él muy de cerca. Es más joven que en mis otros sueños.  Tengo la sensación de que me está mirando -siempre estimé que su ceguera no fue jamás perfecta, que él mismo la exageraba, asimilándose a Milton, a Homero, con ello. Lo que digo a Borges -y siento una bella vibración emotiva entre ambos, que la veo en su mirada cerúlea-, viene a ser:
   ──Uno de los más bellos títulos de la literatura en lengua castellana es Luna de enfrente.
   En diciéndolo siento, primero, que debí decir no "uno de los más bellos", sino "el más bello" de la lengua castellana; luego siento que debí haber ido más allá: uno de los más bellos de la literatura universal.
   En estas vuelvo a pensar en el nombre del escritor francés de origen judío, y lo recuerdo de inmediato: Marcel Schwob, pero ya no lo digo a Borges y me despierto en mi cuarto del barrio Boston, en Barranquilla, Colombia, con el nombre de Schwob en mi mente, musitándolo apenas mis labios. Son las dos en punto de la tarde.
(14- 05- 015.)
La Isla Mínima: Clichês e Singularidades no Cinema Contemporâneo

Uma discussão que atravessa o cinema, e, obviamente, outros tipos de expressão artística, centra-se no pastiche, quando algo ultrapassa a referência e se torna imitação de um estilo, um impudente amontoado de clichês e reflexo de uma realidade já criada, que, em vez de se alçar ao patamar de recriação, torna-se plágio, um misto de colagem e desfaçatez que não acrescenta elementos de revitalização ao gênero ao qual se vincula, tão somente fragmentos incapazes de construir um liame entre o passado e o futuro, ou a organização de ambos, permanecendo preso ao presente, creditando a este “título de soberano”, ou seja, como se existisse só o agora.  Nesse sentido, o pastiche como condição pós-moderna é inferior à paródia (com o qual é frequentemente confundido), pois falta-lhe uma visão satírica do mundo.
A partir disso, uma obra como “La isla mínima”, vencedor do Goya 2015 de melhor filme e direção para Alberto Rodríguez, convoca para a discussão a respeito de clichês e referências no cinema contemporâneo. O filme é um noir que utiliza as paisagens pantanosas e a face circunspecta das cidades fronteiriças para um estudo de personalidades e métodos, em que dois policias de Madri chegam para investigar a morte de duas irmãs na região dos pântanos do Guadalquivir, em Sevilla.
Para Fredric Jameson, o pastiche é uma das principais configurações da cultura pós-moderna. E a pós-modernidade é marcada pela falta de historicidade e pela presentificação da arte. Segundo Jameson, “num mundo em que a inovação estilística já não é possível, só resta imitar os estilos mortos, falar através de máscaras e com as vozes e estilos do museu imaginário" (JAMESON, Frederic. O pós-modernismo e a sociedade de consumo. In: KAPLAN, E. Ann (Org.). O mal-estar no pós-modernismo. Rio de Janeiro: Zahar, 1993. p. 31). Desse modo, a memória não se transforma em História, é mera nostalgia, uma reprodução em que o sentido está ausente, pois é uma “releitura” acrítica, a “adaptação” do passado sem vestígios de tentativas de discutir, redefinir ou engendrar conceitos. Por isso, essa indiferenciação de colagens de estilos é compreendida por Jameson como uma paródia vazia do passado, um tempo refém das imagens, no qual o visual se torna superlativo.
Linda Hutcheon, em “Uma teoria da paródia”, defende que na arte pós-moderna o pastiche, na verdade, é uma retomada de estilos passados, sobre os quais é exercido a ironia e não mais a negação, como o fez Mikhail Bakhtin.
Também contrário às exegeses de Jameson, Mario Perniola, ao falar de simulacro, cita Pierre Klossowski que “contra toda a filosofia e o histrionismo é preciso estender a todos os aspectos da vida a boa consciência do falso implícito no simulacro; este não pretende ser algo diferente daquilo que é, mas expõe e potencia o seu próprio caráter de aparência” (PERNIOLA, Mário. Pensando o ritual: sexualidade, morte, mundo. São Paulo: Studio Nobel, 2000, p. 161). Assim, o simulacro impõe um gesto transgressor, já que elabora uma práxis, isto é, atenta-se à história questionando a separação entre realidade e aparência na qual se erigiu a filosofia ocidental. Para Perniola, a cópia ou o simulacro não é mera imitação, um logro que, ao reproduzir o original, instaura a falsificação como elemento ludibriador da arte, tampouco, o simulacro pode ser entendido como inovador ou original, como se conquistasse autonomia em relação ao seu modelo, mas “uma repetição tão exata que anula o protótipo ao mesmo tempo que o preserva” (2000, p. 222).
Repleto de alusões ao cinema noir, principalmente o estadunidense, e a clássicos filmes policiais espanhóis, “La isla mínima” recorre a grandes planos para captar a paisagem erma e inóspita, que parece esconder algo para além da sensação de distância geográfica e ruptura entre conservadorismo moral (aparência) e perversão sexual (de uma realidade que pode ser considerada subterrânea). Essa estética contrabalança iluminação solar, que faz brejos e lodaçais comporem a ambientação como se refletissem o isolamento e a não possibilidade de fuga da natureza, seja ela equivalente ao "mundo natural" ou a humana, e cenas noturnas que acentuam o sentimento de dúvida e a falta de clareza moral, criando um clima opressivo para a película. Nesse aspecto, lembra a elogiada série da HBO “True detective”, estrelada por Matthew McConaughey e Woody Harrelson (apesar da trama de “La isla mínima” ter sido concebida e sua pré-produção iniciar-se muito antes do lançamento da série estadunidense). E essa referência é apenas uma das que podem ser apontadas nesta composição de filme de gênero. Hollywood é o corpo, mas há personalidade espanhola na alma da obra de Rodríguez.
Os caracteres psicológicos que distinguem e aproximam os policiais Juan (Javier Gutiérrez) e Pedro (Raúl Arévalo) estão alinhados às diferenças clássicas das produções policias. Antagonismo e posterior confusão entre os comportamentos, até o reconhecimento, seja em direção à amizade ou ao respeito, ou ao confronto. A trama passa-se no ano de 1980, alguns anos após a morte do General Franco. Nesta recém-instaurada democracia, os crimes cometidos no período de domínio franquista permaneciam impunes. E esse é um dos pontos principais na tensão que se instala inicialmente entre Juan e Pedro. Juan era agente do regime autoritário, seus métodos, nada ortodoxos – que incluem intimidação e violência –, entram em choque com o estilo analítico do republicano Pedro. Juan, aparentemente, tem uma doença grave, já que urina sangue. Desse modo, carrega os sintomas de um sistema político convalescente, em processo de deterioração, que tenta esconder suas violações; e Pedro está prestes a se tornar pai, aparentemente com problemas no casamento, representando uma república nascente, com seus conflitos e dúvidas.  Esse contexto, ainda que abrace o clichê das teorias e ações díspares, o que estabelece a dualidade entre os parceiros, proporciona a “La isla mínima” seu teor crítico, a singularidade de, nas discordâncias referentes aos estilos de condução investigativa, reunir olhares sobre uma Espanha que tentava sair das sombras – no idealismo de um jovem que, mesmo que seja elogiado (e pressionado), precisa mostrar que os desmandos de um poder despótico encontravam seu ocaso – e, concomitantemente, convivia com suas cicatrizes ainda expostas nas artimanhas impositivas de seus antigos partidários.
Neste sentido, “La isla mínima” é um filme político. E um filme sobre memória. Não tão somente a memória de um passado político cujo traços nefastos perdurarão pela história, também a de um acervo cinematográfico que contribui para cada fotograma da película. De “Conspiração do silêncio”, de 1955, dirigido por John Sturges, a “Memórias de um assassino” (2003), de Joon-ho Bong, passando pelo drama policial espanhol “El crimen de Cuenca”, de Pilar Miró, lançado em 1980. Esse ensaio de gênero, memorial aos códigos que o estruturam, caminha em uma linha clássica, incorporando com destreza cada referência, seja de atuação ou construção fílmica, em uma mise-en-scène que envolve ao espectador exigindo cumplicidade, pelo ritmo cauteloso, no qual as pistas conduzem a equívocos e lacunas. As citações e a composição estão a serviço da produção de um olhar renovado, em associação com os tributos percebidos ao longo da exibição. Para Jameson, a pós-modernidade é um momento em que as ausências de originalidade e oposição demonstram a falência dos ideais modernos. Assim, o pastiche predominou, inserindo-se no meio acadêmico e na crítica artística, tornando obras inofensivas – em seu teor de contestação –, aliadas a um conservadorismo moral e a-histórico, produtos desejados de/em uma sociedade de consumo.
No entanto, obras referenciais trazem a possibilidade de leituras que, além de mobilizar a relevância do contexto, em uma discussão entre obra-mestra e citação, aponta a hipertextualidade – caracterizada por Gerárd Gennette, em “Palimpsestos: a literatura de segunda mão”, como todo texto derivado de um texto anterior. Desse modo, a planificação acurada e o domínio do tempo que Alberto Rodríguez exibe em “La isla mínima” dialogam com o cinema de Don Siegel (diretor de clássicos como “Os impiedosos”, de 1968, e “Perseguidor implacável”, de 1971) entre outros. Nesta atmosfera evocativa, há grande contribuição da fotografia de Alex Catalán, que joga constantemente com a efemeridade das certezas que são descartadas conforme os becos sem saída apresentados. Então, o labirinto formado pelos pântanos constitui o mapa de verdades insondáveis que precisam vir à tona. E nisso, a fronteira se estabelece como limite moral, como nas séries estadunidenses “Twin Peaks” (1990–1991) e “Breaking bad” (2008–2013) e no filme “A marca da maldade” (1958), de Orson Wells.
A direção de Rodríguez, se não procura a reinvenção, aposta em singularidades, trazendo à luz as oposições que formam a película: referencialidade, diálogo hipertextual e memória. Um duplo assassinato nos pântanos do Guadalquivir provoca clichês, estimula um olhar para a história da Espanha e promove um raio X social a partir de uma comunidade isolada. Um quebra-cabeça sobre o submundo das ações humanas: psicopatia, misoginia e poder.  

Wuldson Marcelo é mestre em Estudos de Cultura Contemporânea e graduado em Filosofia (ambos pela UFMT). Autor do livro de contos “Subterfúgios Urbanos” (Editora Multifoco, 2013) e um dos organizadores da coletânea “Beatniks, malditos e marginais em Cuiabá: literatura na Cidade Verde” (Editora Multifoco, 2013)
Sobre la neutralidad del lector


La dualidad del todo universal y su funcionamiento se ha explicado de diversas formas a través de la historia, por ejemplo Platón, encontraba esta dualidad en la oposición de los elementos (frío-calor, belleza-fealdad, bueno-malo); Heráclito, hablaba de la tensión entre ellos; otros más, pensaban acerca de las correspondencias entre los componentes contrarios. Básicamente, el punto central de todas esas teorías, se explica a partir del concepto de algo, de una cosa; es decir, de la existencia.

Sin embargo, de todo esto, resulta una pregunta que llama mucho la atención: ¿qué hay detrás de tal o cual componente? ¿Más allá del elemento sensible o concreto hay existencia? El budismo podría afirmarlo pues, en ese desprenderse de todo elemento humano, mediante la meditación, buscan alcanzar el vacío —la mayor de las experiencias sensibles—, la vacuidad, esa victoria del espacio como Octavio Paz lo entendió. 
AS MULHERES POETAS NA LITERATURA BRASILEIRA (41ª postagem)


MARCIA BARROCA(1951) poeta  mineira, formada em letras, vive no Rio de Janeiro. Seu primeiro livro, Marés e Semeaduras, saiu em 2006. O segundo, Desclausura-o verniz da unha na boca, em 2009. No ano seguinte, publicou 50 Poemas Escolhidos pelo Autor, livro que ganhou o prêmio Henriqueta Lisboa, da UBE-RJ. Há poucos dias publicou Poemas Nus.

Sentido do poema

Teria a poesia

violetas e vírgulas

áridas palavras

Porque cartas de amor não são ridículas



Sempre senti uma atração irresistível por cartas. Quando criança, esperava efusivamente o carteiro bater à porta. Abria o envelope com todo o cuidado e lia a carta lentamente pra não acabar logo o prazer que sentia em receber esse “carinho escrito”. Já adulta, passei a ler com o mesmo prazer de criança as cartas de outros autores e descobri certo voyeurismo nesse ato um tanto clandestino. Ficava feliz ao partilhar da intimidade de um estranho que de repente se revelava meu melhor amigo, meu cúmplice nas paixões da vida. Confesso que sou um pouco romântica, embora nem sempre admita, então, vejo nas missivas algo particular, inusitado e anacrônico que me atrai.

Gosto de todos os tipos de cartas, sobretudo, as cartas de amor. Lembro-me de histórias como Abelardo e Heloísa, Mariana Alcoforado, Cyrano de Bergerac. Romances imperfeitos, amores idealizados, desejos não concretizados. Gosto porque são atemporais, porque revelam nuances do ser humano, porque, com alguma ressalva, podemos nos apropriar dessas cartas como se fossem nossas, e isso tampouco as desmerece ou nos torna amorais. Quem nunca se apropriou de uma frase, de uma música ou de um verso para expressar o que o silêncio insiste em reter no peito e a boca não consegue traduzir em palavras? É exatamente o que faço com esta carta que encontrei embaixo de uma das gavetas do armário e transcrevo aqui. O que me toca nela é a sua simplicidade, que consegue reter nas coisas ordinárias do dia a dia a felicidade e a presença da pessoa amada.
(Foto: Photopin)
5 bilhetes poderosos para escrever e mudar sua vida


da Redação Revista Pegan

Lembre-se de agradecer, pedir desculpas, dar parabéns, oferecer ajuda e até de fazer elogios

Ligações são ótimas, mas quando você quer falar algo importante, escrever um bilhete, especialmente à mão, pode ser ainda mais impactante.

Bilhetes são inesperados, eles são guardados e lidos infinitas vezes. Lembrar-se de ligações não é a tarefa mais fácil. Enquanto isso, recados escritos – quando são verdadeiros, mostram sentimentos, agradecem ou elogiam – podem durar uma eternidade.

O site da Inc elenca os cinco tipos de recados que você deve escrever ainda hoje:
IGUAL A VOCÊ

por  Domênico Massareto 

Imagine que você acordou e todo mundo no mundo todo é igual a você. Não fisicamente. Amanheceu e todo mundo no mundo acordou pensando igual a você e concordando com você. Concordando que sua cor preferida é a mais bonita. Concordando que seu sorvete predileto é o mais gostoso. Concordando que o seu Deus é o mais justo e poderoso do universo.

É o dia em que todo mundo no mundo faz o que você julga necessário, ajuda quem você julga precisar e pune quem você julga merecer. É o dia em que você não precisa fazer força para mobilizar todo mundo no mundo. É o dia em que quem você ama reconhece o tamanho do seu sentimento. É o dia em que o mundo se torna um lugar melhor pra todo mundo no mundo e a noite em que todo mundo no mundo dorme feliz. Todo mundo no mundo menos um homem que não conseguiu dormir direito. Insônia ou algo assim.
10 Considerações sobre A Suavidade do Vento, de Cristovão Tezza ou porque encontrar um ponto ótimo


por Douglas Eralldo
Artigo publicado Listas Literárias

O Blog Listas Literárias leu a edição definitiva de A Suavidade do Vento, de Cristovão Tezza publicado pela editora Record, e neste post publica suas 10 considerações sobre o livro, confira:

1 - A Suavidade do Vento ao mesmo tempo que parte de um tempo físico é também um mergulho psicológico numa personagem extremamente complexa e atormentada cujos "monstros" lhe aprisionam de tal forma que J. Matozo estabelece uma verdadeira jornada da mediocridade tendo sua vida totalmente dirigida por seus anseios, e claro, seu livro, A Suavidade do Vento. E tudo isso torna a obra de Tezza densa e impactante ao modo que nos descortina J. Matozo e suas desventuras;
(Foto: Reprodução)
Milhares de documentos de Albert Einstein estão disponíveis na internet


De cartões postais a artigos, navegue pelas mais de 80 mil cópias deixadas pelo gênio da física


Desde 1986, a Universidade de Princeton, nos Estados Unidos, e a Universidade Hebraica de Jerusalém, vêm analisando os documentos deixados pelo físico Albert Einstein. Conhecidos como os “Pergaminhos do Mar Morto" da física, as mais de 80 mil cópias usadas por um dos maiores gênios da história humana finalmente estão online, em um portal chamado ‘Digital Einstein’.

Aberto oficialmente na sexta-feira (5/12), a ideia principal do projeto é dar a todos que possuem uma conexão de internet a chance de conhecer alguns trabalhos do físico alemão. Agora com um clique, as pessoas vão ter acesso aos cartões postais, diários, artigos, documentos e cartas deixados por Einstein depois de sua morte, em 1955.
Deixe Ir

Não morava em Pasárgada. Não era amiga do rei. Nem sonhava noites longas e quentes, muito menos em ir para lá de Bagdá.

Era comum. Como todas as outras milhares de pessoas com as quais cruzamos os olhares nas infindáveis esquinas que atravessamos. 

Só havia uma diferença. Uma certa filosofia que brotara em sua cabeça naquela manhã, como essas ervas daninhas que sufocam a planta boa, essa ideia recém-chegada à cuca ia sufocando os outros pensamentos. 

Era uma ideia de liberdade. Na verdade de deixar ir. Trânsito livre, porta aberta, sinal aberto, corda sem nó, portão sem trinco, cadeado escangalhado. 

Coisa de quem ouve música nova no meio da madrugada. Coisa de quem pensa diferente do resto do mundo e que fica matutando sobre os seus próprios botões.
Surrealismo em preto e branco de Thomas Barbèy



Se você clicar na tag surrealismo aqui no La Parola vai perceber que é um dos assuntos mais recorrentes quando nos referimos a trabalhos fotográficos.

A obra do fotógrafo Thomas Barbèy merece estar nesta lista, que não é muito extensa, mas muito inspiradora.

Thomas Barbèy criou-se em Genebra e desenvolveu seu trabalho durante anos em Milão, antes de se mudar de vez para Las Vegas. O talentoso artista passou mais de vinte anos aperfeiçoando sua técnica. Thomas trabalha exclusivamente com fotografia preto e branco e sépia. Magistralmente, transforma estas imagens monocromáticas em pura arte surrealista.

Uma de suas técnicas é a de unir dois ou mais negativos e formar a imagem. Só depois de formada a base é que Thomas utiliza o photoshop. E mesmo assim é só para dar os retoques finais. O resultado é esta poderosa coleção de obras fantásticas.

Aprecie a arte de Thomas Barbèy, que prova o quão maravilhoso pode ser a combinação entre fotografia e imaginação humana.
Os livros da biblioteca de Virginia Woolf



Quando a gente gosta muito de um artista, é comum surgir a curiosidade sobre o que ele fazia, o que ouvia, onde ia, o que lia? Adorei encontrar o site Librarything, que recria on-line o conteúdo da biblioteca de vários escritores famosos. É claro que fui lá fuçar o que tinha sobre Virginia Woolf… imaginei encontrar muita coisa sobre história, sobre literatura e também livros sobre a Grécia (Virginia Woolf além de gostar muito do país, estudava grego).

A biblioteca está com o título de Woolf Library, além dos livros de Virginia há também os livros de seu marido Leonard Woolf, totalizando mais de 5.000 livros.
Arqueólogos israelenses encontram inscrição de nome bíblico de 3 mil anos

Por João Gustavo Reva

Arqueologistas em Israel descobriram uma inscrição rara de 3 mil anos que menciona um nome contido na Bíblia. O nome "Eshball Ben Beda" aparece em uma grande jarra de cerâmica. Na Bíblia, Eshbal era filho do Rei Saul.

Os arqueólogos Yosef Garfinkel e Saar Ganor afirmam que a jarra pertenceu a um Eshbal diferente, provavelmente dono de propriedades agrícolas.

De acordo com os especialistas, esta é a primeira vez que o nome apareceu em uma inscrição antiga. Até hoje, apenas quatro inscrições datadas do século 10 A.C foram encontradas, época segundo a qual, na Bíblia, existia o Reino da Judeia, governada pelo Rei David.
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10 sites para baixar livros gratuitos em português


Confira obras de autores como Machado de Assis, José de Alencar e Gil Vicente

Uma pesquisa do Instituto Pró-Livro apontou que há uma resistência do leitor brasileiro em relação ao e-book. Feito em 2011, o estudo indicou que 82% deles nunca haviam lido um livro digital. A Língua de outubro abordou este tema em uma entrevista com Roger Chartier, historiador francês que estuda como a revolução tecnológica está interferindo nos livros e em quem os lê. Ele acredita que o livro de papel não está ameaçado pelos digitais, mas sim o status da leitura e do leitor.

Os e-books possibilitam, gratuitamente ou por um preço menor que o do impresso, o acesso a obras raras ou clássicas. Por isso, reunimos abaixo dez sites que disponibilizam obras para ler em seu computador, tablet ou celular sem pagar nada. Confira também exemplos de livros que cada um tem em seu acervo. 

Mário de Andrade - Divulgação
Em carta secreta, Mário de Andrade comenta com Manuel Bandeira boatos sobre sua 'tão falada' homossexualidade


'Está claro que eu nunca falei a você sobre o que se fala de mim e não desminto', diz o modernista no documento

por Leonardo Cazes / Maurício Meireles

Como previsto, a carta secreta de Mário de Andrade a Manuel Bandeira, que foi mantida em sigilo por 40 anos pela Fundação Casa de Rui Barbosa, traz o modernista comentando com o as fofocas que circulavam sobre sua 'tão falada' homossexualidade. Manuel Bandeira chegou a publicar essa carta em seu livro com missivas trocadas com o amigo, mas omitiu um trecho inteiro sobre o assunto.
Ilustração de capa do livro “Cidade do Rock – 30 Anos de Rock em Carazinho/RS”!


O livro Cidade do Rock – 30 Anos de Rock em Carazinho/RS, de autoria da escritora Jana Lauxen, já tem uma ilustração de capa para chamar de sua!

A arte, de autoria do premiado ilustrador paulista Laudo Ferreira Jr., buscou representar os fortes laços de amizade, iniciados e consolidados através do rock: 

– Em minha opinião, o rock é muito mais do que um mero estilo musical; é uma forma de encarar a vida, de se relacionar com a política e com a sociedade, e também de estabelecer e fortalecer amizades que, de outra forma, sequer existiriam – afirma a autora da obra, Jana Lauxen.
Eduardo Luz: O Pop Rock da Banda Areia Movediça.


Areia Movediça é formada pelos músicos Eduardo Luz(Voz e violão), Elias Rodriguez (Guitarra) & Júnior Chauk (Baixo). A banda que vem pontuando a cena do novo rock paulista , resgata nesse trabalho de estreia a mítica, poesia e o rock nacional de boas letras . Com trabalho produzido e composto por eles, suas influências vão do Folk, em canções como: "Pra você Guardar", "Canção de nós dois" e BritPop em "Diz" e "Iluminada" (primeiro single desse EP). Eles, ainda repaginam os anos 90 em " Você é tudo", "Na Na Na Na" e "Prisma", sobretudo apontando novos caminhos. Lançado recentemente no Sesc Itaquera e no histórico Centro Cultural São Paulo, o Areia Movediça ao vivo, transmite um show contagiante que mescla repertório próprio e para os fãs dos Beatles vale a pena conferir a releitura deles de "Come Together", que com certeza você vai dançar e cantar junto. Aqui eu converso com o vocalista da banda Eduardo Luz.
Jovem de BH vende paçocas para publicar livro de poesias

Felipe chegou a comercializar cartilhas com seus textos no metrô da capital para sobreviver; rapaz mistura a vida marginal e o romantismo em suas produções 


Um sonho realizado com o próprio esforço, muita dedicação e aprendizado. Essa é a história de Felipe Arco, 24, natural de Belo Horizonte, que conseguiu se tornar escritor vendendo paçocas no centro da cidade. O jovem, formado em marketing, decidiu viver de sua arte e investiu em seu próprio talento. Suas produções começaram a ser conhecidas por usuários do metrô, depois por internautas e agora por leitores que ainda preferem as páginas de um bom livro.

Tardes 

Não tarde a chegar nesse fim de tarde em que a lua já desponta, em que o último cacho dourado do sol descansa à beira da janela onde coloquei meu vaso de flores. 

Não tarde a ser o motivo do sorriso em minha boca, em colher o beijo que lhe reservei e que contenho mordendo os lábios encarnados com a cor viva de jardins inteiros, quente como o fim desse dia de verão. 

Chegue e não tarde o instante dos olhares. Já está muito adiantado o andar das horas, dos dias, dos anos que contamos e das tantas experiências que ainda não partilhamos, mas estão à espera de nós, cintilando nos resquícios da luz que ainda suspira nesse fim de dia. 

Estanque à minha frente e deixe-me dedilha-lo como se fosse um alaúde, como se não me restasse escolha a não ser fazer ressoar a canção que representa a minha vida, meus sonhos e meus prazeres. Cantarei a você meus versos iluminados pela chama das velas, companheiras dos ecos que minha boca chama: seu nome desconhecido. 
Fernando Sampaio: O Gahiji da novela Os Dez Mandamentos.

Fernando Sampaio/ 36 anos, é natural de Salvador/Bahia, mas reside no Rio de Janeiro. Quando perguntei seu estado civil e se tinha filhos, sua resposta foi...sou solteiro e filhos é um dos meus maiores sonhos. Hoje a minha conversa vai ser com esse excelente ator da novela Os Dez Mandamentos/TV Record, que emagreceu 15 quilos para interpretar o cozinheiro real Gahiji, um homem bom e de uma grande sabedoria. Gahiji, mesmo sendo egípcio, é um homem de sentimentos nobres, amigo do príncipe Moisés e que se compadece com o sofrimento e a escravidão do povo Hebreu. 

Fernando, como aconteceu sua escalação para o elenco da novela Os Dez Mandamentos? 

Terminando a novela Pecado Mortal, já comecei cavar a oportunidade de integrar o elenco de Os Dez Mandamentos. Fiz um teste com um texto aberto e depois me chamaram já específico e o Gahiji me foi entregue. 
Fotógrafo capta a geometria de janelas de diferentes cidades pelo mundo



A arquitetura de uma cidade tem muito a dizer sobre a vida de seus habitantes, seus conceitos de beleza e os detalhes que você irá encontrar em cada residência. E, enquanto muita gente adora viajar por aí fotografando edifícios históricos ou mesmo casas tradicionais de cada região, alguns fotógrafos preferem se especializar em algum tipo específico de imagens.

É o caso de Valentina, que busca recriar bandeiras de países no mundo real e do fotógrafo Jason Peterson, que registra o cotidiano das cidades por onde passa em preto e branco. Mas o fotógrafo português André Vicente Gonçalves foi um passo adiante ao transformar as janelas de diferentes cidades em uma série única e cheia de cores, que vai te inspirar a andar pelas ruas olhando para cima.
Raduan Nassar
"Conversar é muito importante, meu filho,toda palavra, sim, é uma semente"

Raduan Nassar nasceu em Pindorama, cidade do interior do Estado de São Paulo, filho de João Nassar e Chafika Cassis. Seus pais haviam se casado em 1919 na aldeia de Ibel-Saki, no sul do Líbano e em 1920 imigraram para o Brasil. Seu pai junta-se a parentes que já estavam aqui e se inicia no ramo do comércio, no interior do Estado do Rio de Janeiro. Em 1921 mudam-se para a cidade de Itajobi, no Estado de São Paulo. 

Mudam-se, em 1923, para Pindorama, cidade vizinha de Itajobi, e lá seu pai abre uma venda, que posteriormente seria transformada em uma loja de tecidos, a Casa Nassar. 
Vinicius Sadao/ DuoCore: A arte oriental do Shamisen.


Vinicius Sadao Tamanaha/ 29 anos e Adriano Gorni/ 30 anos estão com um projeto maravilhoso, onde misturam os sons do Teclado com o Shamisen, produzindo uma combinação de sons fascinantes. Vinicius, nasceu em São Bernardo e reside atualmente em São Paulo - Capital. Adriano, nasceu em São Carlos e reside em Campinas. Vou conversar com o Vinicius Sadao onde ele vai nos contar um pouco sobre sua arte e a parceria com o Adriano na formação do Duocore.

RAZÃO E SENSIBILIDADE

Um homem que não tem nada para fazer com o seu tempo não tem consciência de se intrometer no dos outros, diz Marianne, uma das duas protagonistas de Razão e Sensibilidade, um dos romances “menores” de Jane Austen. Essa afirmação mostra-se como um dos momentos humorísticos mais expressivos da escritora inglesa, pois quem o emite passa cerca de 50% da narrativa doente ou chorando – que, grosso modo, é a mesma coisa. E isso significa que ela se intromete no tempo dos outros, que precisam deixar de lado as próprias atividades para cuidar de suas (dela) necessidades. A maior vítima (ou beneficiária) dessa situação é Elinor, que – na medida do possível – acompanha o sofrimento da irmã.

Tudo começou quando, um pouco antes de morrer, Henry Dashwood pediu ao seu primogênito, John, que protegesse a madrasta e as três irmãs (Elinor, Marianne e Margareth), frutos de seu segundo casamento. Na primeira oportunidade, Fanny, esposa de John, tomou posse de Norland Park, a mansão familiar, em Sussex, e promoveu a lenta e gradual expulsão das quatro mulheres – que, poucos meses depois, foram viver em Devonshire, em um chalé situado em Barton Park, na propriedade de Sir John Middleton, primo da viúva Dashwood.
A dama e o bebum



Você bebe, no máximo, uma tacinha de vinho. Eu mamo, no mínimo, meia garrafa de uísque. E, mesmo assim, nosso amor não apresenta qualquer sinal ressaca ou os sintomas gravíssimos que comumente são observados em relações excessivamente sóbrias, caretas à beça.

Em dias de porre, você costuma segurar firme em meu braço, o bastante para marcá-lo com a pontinha de suas unhas geralmente vermelhas e descascadas, impedindo-me de cair de testa na sarjeta ou de ser atropelado por um busão. E, para evitar um futuro “Jura que eu fiz isso?”, você nunca permite que eu doe meus tênis a mendigos nitidamente menos pinguços do que eu. Você me convence dizendo: “Melhor dar uma nota de vinte ou pagar um rango, amor!”. Depois, com um ar de mandona irresistível, pede a chave do meu carro e me leva até a sua casa em total segurança, perguntando, de vinte em vinte segundos, se eu estou me sentindo bem e se o meu universo particular (Depois você me paga pelo Merchan, Fred Elboni) está girando. “Claro que está rodando, cabeça de jujuba!”, afirmo com voz molenga, de olhos bem fechados e tentando dar um stop em meu carrossel mental movido a etanol.
13 livros infantis para ensinar a importância dos direitos humanos às crianças


"Você conhece a Malala?"

"Sim. Minha professora de história me contou que ela é muito importante"

Um adulto fez a pergunta acima e quem respondeu foi uma menina de sete anos, enquanto esperava na fila para autografar seu livro novo. O título? Nada de histórias pré-fabricadas sobre príncipes e princesas, mas a de uma das vozes mais importantes contra a opressão feminina no mundo: Malala Yousafzai.
Graziela Medori: Uma das promessas da MPB.


Graziela Rallo Medori/29 anos, nasceu e mora em São Paulo. Essa jovem cantora carrega um DNA incrível, ela é filha de uma das interpretes mais brilhantes da nossa MPB, a cantora Claudya e do grande músico, compositor e produtor musical Chico Medori. Desde cedo Graziela viveu e respirou música da melhor qualidade, e isso serviu para molda-la e prepara-la para seguir a carreira musical com talento, responsabilidade e uma alegria contagiante, que todos podem conferir indo assistir os seus shows.
Veja as criações incríveis de um artista japonês feitas só com bexigas


Em festinhas de crianças, é comum a gente se deparar com pessoas, normalmente vestidas de palhaços, que fazem balões com os mais variados formatos, como animais e armas de mentira para os pequeninos. Contudo, nenhum desses balões chega aos pés dos que você vai ver nas imagens abaixo, feitos pelo japonês Masayoshi Matsumoto, conhecido como mestre dos balões.

As obras dele não são meros balões, pois são compostas por bexigas de diferentes formatos e tamanhos, capazes de dar vários detalhes às criações e trazer um resultado final divertido e impressionante. Alguns até se referem às obras do japonês como esculturas de balões. Veja abaixo algumas de suas imagens ou clique aqui para ver o Tumblr do artista.
Elisete Retter: A alegria e o talento em Israel


Elisete Retter é uma baiana arretada que nasceu em Salvador, mas cresceu no Rio de Janeiro. Vocês vão ter a oportunidade de conhecer essa artista incrível, versátil, talentosa, descontraída, dona de um sorriso gostoso de quem parece estar de bem com a vida e com o universo. Elisete é casada, tem 2 filhas e um Menino (não é filho não, mas um cachorro que atende por esse nome. rs) Mora em Israel, fala nada menos que 7  línguas e além de divulgar a música brasileira, é também uma representante da música hebraica, idioma que domina muito bem. Essa bairoca (é assim que ela se define), se considera mais carioca que baiana, é dona de uma personalidade marcante, seja nas suas atitudes ou na sua maneira de se vestir que é bem extravagante (rs). Quando perguntei sua idade, ela respondeu que tinha 107 anos, porque é assim que se sente. Então vamos saber um pouco mais sobre essa jovem de 107 anos. rs


Livros para ler? Não, para colorir! 


Estou quase me conformando com o tanto de coisas estranhas acontecendo.

Não digo estranhas a ponto de assustarem, isto não. Mas confesso meu incômodo com tal tipo de coisa.

Quero falar da invasão dos livros de colorir para adultos, que vem extrapolando as prateleiras nas livrarias, revistarias e bancas.
Linha a Linha

Eu era sua poesia, assim como você era a minha inspiração. Respiração cadenciada, calma, cheirosa como a terra molhada, onde sua semente de beleza era espalhada a cada passo seu, flor de lis que desabrocha o ano todo.

Contemplava seus passos de bailarina do vento, leve, solta, livre como asas sobre o mar tão azul que se confundia com o céu dos sonhos de Ícaro, tão desesperador quanto as agonias de Dédalo, tão necessários quanto o toque suave da seda sobre a pele nua, se é que a nudez necessita ser coberta.

Ouvia atento suas histórias, sabidas de cor por nós dois, mas incrivelmente inéditas aos meus ouvidos a cada nova contação. Seus lamentos não caberiam em nenhum muro, não porque fossem muitos, mas porque eram mudos, breves, quase indignos de serem chamados de sofrimento. Seu choro era quase como o canto da avezinha noturna: piado tímido e baixo, calado com beijos que eu trazia nas conchas das mãos.
AS MULHERES POETAS NA LITERATURA BRASILEIRA (40ª POSTAGEM)


MARLY MEDALHA (1934) poeta fluminense, licenciou-se em letras e trabalhou como jornalista durante vários anos em São Paulo. Foi diretora do Centro Cultural Paschoal Carlos Magno, em Niterói. Publicou: A Canção da Ternura Inútil (1961); Queima-Sangue de Narda (1973); Lírica de Antonha do Céu por Raimundo Vira-Flor (1975),cordel.

CANTIGAS DA BENDIÇÃO 

E repousada em ti me tenho

como um pombo no ninho.

Nem te faço de correio,

nem te arreio, és passarinho.