Mostrando postagens com marcador Renata Bomfim. Mostrar todas as postagens
Mostrando postagens com marcador Renata Bomfim. Mostrar todas as postagens


O amor no seu carro de prazer

Apresentação de “Estela y Lázaro vertiginosamente” derradeira fabulação de Pedro Sevylla de Juana.

1-Nota bene del autor

Andaba yo en amores literarios con el complejo Brasil, desarrollando el universalismo en poesía, procedente de Portugal, descubridor allí de la lengua portuguesa –minha segunda pátria- y de la escritura en portugués; cuando se me coló en la mente la idea de armar mi última novela. Armar, digo, porque es una novela de amor y de hedonismo, de entrega y solidaridad, que requiere ser armada en sus varias acepciones: caleidoscopio, mosaico.

Al intervenir Sabrina Baccio en la relación amorosa de Estela y Lázaro, cercenándola; lo hizo guiada por sentimientos fuertes: amor, amistad, celos, rabia. Lejos estaba de conocer el alcance y la naturaleza de lo que rompía. Así me lo escribió con una letra menuda inclinada a la izquierda, en carta fechada en la ciudad de Roma. La firma llevaba una rúbrica armónica. Era casi una elipse cercando a la inicial de su nombre seguida de un punto y el antiguo apellido; cognome recibido del padre, natural de Florencia y originario de la provincia di Napoli. Estuve tentado de analizar su escritura, pero lo dejé para más adelante.

Al profundizar en las razones de los amantes, comprendió Sabrina que sería bueno publicar su historia amorosa, en cierto modo, ejemplar. Así que pensó poner las cartas cruzadas en manos de un escritor que les diera forma de novela. Nunca nos habíamos visto, pero conocía parte de mi obra y me consideraba experto en el mundo femenino, capaz de ordenar los diálogos y añadir el contenido más oportuno. Si aceptaba yo el compromiso debía dar a la estampa el resultado final. De ese modo, no solo reparaba el daño infligido, sino que ayudaba a otras personas, mostrándolas lo que el amor puede llegar a conseguir, puesto al servicio de la persona amada. Noble empeño, pensé al leerlo, poniéndome, sin darme cuenta o intencionadamente, de su lado, un lado, en cierto modo, justificable.
Iba a ser una historia de amor y sexualidad, pero también ejemplo de simbiosis vital. Mostraría al lector, la manera en que dos personas disímiles pueden acoplarse saboreando la vida. Escribí a ambos protagonistas: Estela y Lázaro. Hablé con ellos, y me pidieron que la novela no los denunciase en modo alguno. Ciertamente me esforcé; hube de modificar todas y cada una de las circunstancias principales.