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María Eugenia Caseiro - [Poeta Cubana]

María Eugenia Caseiro: La Habana, Cuba. Reside en Estados Unidos. Narradora, poeta, ensayista, prologuista, incursiona en la reseña crítica. Ha sido distinguida con premios literarios en ambos géneros: poesía y narrativa, y obtenido reconocimientos especiales, y diplomas por talento artístico y labor en beneficio de la difusión de la cultura. Ha participado como jurado en certámenes literarios de poesía y narrativa. Es miembro colaborador de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE) y de la Academia de la Historia de Cuba en USA, en que ostenta el cargo de Presidenta del Círculo de Amigos de la AHC. Integra la Muestra Permanente de Poesía Siglo XXI de la Asociación Prometeo de Poesía; The Famous Poets Society; FLAC (Foro Internacional para una Cultura y una Literatura por la Paz). Integra el colectivo de trabajo de La Peregrina Magazín (Miami, USA). Colabora activamente con diversidad de publicaciones digitales, y en papel, actividades y programas de su comunidad. Asimismo participa en la divulgación de eventos culturales y difusión de la obra de sus contemporáneos como el Programa Dos Orillas de la antropóloga cubana Dra. Mercedes Cros Sandoval. De próxima publicación, Nueve cuentos para recrear el café (edición bilingüe castellano-francés), saldrá la luz en marzo 2010.


Antecedente y morfologías

Antecedente y morfología de la fobia I

Vida no vivida la suya que no se conoce,
su fantasma no quiso desplazarse
con el pie colgando
convertido en acertijo.
Pensó que en sus semillas pudo crecer la violencia;
no corrió el riesgo de afrontarse.
Siendo apenas prisionero de la fobia
planeó la fuga sin mover la distancia.

No alcanzó a correr por miedo a la prisa de perderse
a pesar de haber aprendido a numerar.
No tuvo tiempo
nunca el tiempo de inventarse
por no entender cómo salir del escudo
con el freno ajustado
y las polainas sin brillo resbalando en la era
por donde se le hizo el orificio a la capa de ozono.

Pensó que su mansión era el desánimo
que su única verdad era el cansancio y sus escombros
transitaban recorriendo a ciegas el tablero de las postraciones,
pero no era bueno navegar sin nombre, y como siempre,
tuvo miedo de que el hueco de la vida no sirviera
para ensartar el hilo de su pie colgando.

María Eugenia Caseiro
Todos os Direitos Reservados a Autora

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