Sobre la hermandad de la soledad y el silencio [Juan Mireles]

Sobre la hermandad de la soledad y el silencio


Creo en la necesidad de cultivar el silencio individual. Muchas veces hace falta callar y oír. El silencio también tiene voz; sin embargo, hay algo de delicadeza en el tono —y de decibeles— en ella que permite escuchar el exterior. Nuestro silencio es también nuestra palabra, pero esta palabra escucha y se alimenta, se alimenta y aprende, aprende y se desarrolla, después calla, duerme y reflexiona en ese reposo lo adquirido, para algún día salir al mundo y expresarse. El silencio es incubadora, útero, madre de ideas: engendra todos los tiempos y lo que existe en estos; para nosotros, es difícil entender la valía de su función, debido a la rebeldía y al inmadurez propios del ser humano –somos tan jóvenes, aun los más viejos comparados con la eternidad de la naturaleza.

El silencio necesita de otra cosa para cumplir su función —crear la dualidad de lo que está hecho el todo—, la soledad, por ello éstas se hermanan (en la abstracción individual se genera el desprenderse del mundo, te aíslas, te quedas en soledad, allí, el silencio, la voz que habla cuando calla) entendidas como necesarias para el cultivo de la sabiduría se presentan ante el individuo con cierto dejo de arrogancia, dureza; hacen creer que no se doblegarán nunca: cierto, no se rinden jamás; sin embargo, están abiertas a ser entendidas, dejan que el individuo se acerque, las palpe, sienta que esta dualidad —aparentemente gélida— es necesaria para encontrar respuestas a lo que sucede fuera de sí mismo. 

La soledad y el silencio son invasivas, celosas, aíslan, te alejan de la sociedad por el tiempo que sea necesario para ser entendidas, y en ello, entendernos. De inicio se desata una lucha interior, la dualidad es capaz de sacar lo peor de ti, descubre tus emociones más puras, recuerdos enterrados, sentimientos que jamás pensaste que pudieses sentir y expresar; te pone ante un espejo y en ese reflejo estás tú en esencia, ves tus colores, y si son más tonos negros que claros, sabes que la batalla será larga, entiendes que es posible morir en el intento: caer en el suicidio. La dualidad te expresa entero, te dice quién eres, qué fuiste, qué serás capaz de hacer y que no; cuáles son tus límites, cuáles son tus alcances: hasta dónde puedes llegar siendo lo que eres. Entonces, ¿valdrá la pena enfrentarnos? ¿Lo creemos necesario? ¿Queremos dejar de ser lo que somos para ser algo mejor? ¿Anhelamos respuestas a preguntas que brotan de lo que ocurre en el mundo?  La soledad y el silencio dirían que sí valdrá la pena correr el riesgo de hospedarnos en ellas, pero hay que tener en cuenta que si se quiere dejarse a este par, éstos no tienen la virtud de la compasión, estarán en primera fila para ver cómo te destruyes o cómo renaces, las herramientas para renacer o destruirte están contenidas en la dualidad misma.

Por ello, hay una necesidad de que el escritor se conozca a profundidad, y no lo hará desde el café con los amigos, o en los bares o en las reuniones con otros literatos, lo logrará desde la dualidad: soledad y silencio, como lo han hecho tantos grandes autores, algunos, durante ese tiempo, que pueden ser años, escribieron obras importantes, poemas maravillosos; otros, cayeron en el intento, se volvieron más locos en el intento, se mataron en el intento. Sin embargo, vale la pena intentar conocerse y luchar en contra de uno mismo con la esperanza de renacer, porque siendo así lo agradecerá tanto su poesía o narrativa como el lector, y la sociedad misma, porque el mal nace y se expande a partir de nosotros mismos.


Juan Mireles  - Escritor (Estado de México, 1984) y director editor de la revista literaria y de arte Monolito (México).Ha sido publicado en la revista española Palabras Diversas (España), Letralia (Venezuela). Cronopio (Colombia), Cuadrivio (México), Punto en línea (UNAM. México), Justa Revista Digital de Editorial Jus (México), Radiador Magazine (México). Revista Anomalía (México), Revista Biografía (Brasil), Cinosargo (Chile), La ira de Morfeo (Chile-Argentina); Agrupación Puerta Abierta Chile-México. Letras de parnaso (España), Nagari (EUA), Los sábados, las prostitutas madrugan mucho para estar dispuestas (España). Almiar (España). Suicidas sub 21 (Perú); suplemento cultural La Jirafa del Diario Regional de Zapotlán, Jalisco. La pluma afilada (España). Revista Inopia (Puerto Rico). Textos suyos han sido integrados en la antología Memoria 2012 del club de escritores Palabra sobre palabra publicado por Editorial Círculo Rojo (España). Prologó el libro premiado Job aterido del escritor español Javier Sachez. Editorial Seleer. España. 2012. Participó con el ensayo “La violencia como producto de la sociedad” en el Segundo Encuentro de Escritores por Ciudad Juárez, simultáneo Colima. Formó parte del jurado del I Premio palabra sobre palabra de poesía. Mantuvo por un año (2012) el espacio Cuentos que me cuento en la web española (ya desaparecida) La pluma afilada (España). Actualmente mantiene una columna semanal en Revista Biografía (Brasil).Blog personal: http://wwwjuanmireles.blogspot.mx/

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