De la felicidad que está más allá [Juan Mireles]

De la felicidad que está más allá


La búsqueda de la felicidad, el encuentro con el estado de plenitud existencial, es una constante meta en el ser humano. Cada meta individual impuesta es un anhelo, un logro que se desea obtener para realizarse en el plano profesional o personal, no importa cuál de éstas dos formas sea, el resultado buscado es el de satisfacción. Sentir que algo vale la pena, que se vive para esos espacios de tiempo que creemos es felicidad y tal vez así sea: vivir para esos breves periodos de tiempo en los que las sensaciones superficiales (alegría, emoción, etcétera) se aglomeran y hacen del individuo una mentira, la mentira de la felicidad, de la plenitud. Tiempo después, cuando aquellas emociones se disipan, aparece la falta de algo, el sentimiento de inconformidad, estado incompleto: nunca es suficiente la obtención de tal o cual logro conseguido, se va por más y más, porque de pronto la felicidad no estaba ahí donde creíamos que estaba, sino que está más allá y siempre estará más allá de nosotros aun llegando a ella. La felicidad terrenal es un espejismo de la verdadera felicidad que no se conseguirá sino en otro plano. Para ser felices debes forzosamente dejar de ser lo que somos. Aquí, en la vida bilógica, debemos engañarnos innumerables veces para sobrellevar la vida que muchas veces se vuelve asfixiante. 

De esta insatisfacción perenne se llega a la creación (sin olvidar al arte vivo, la fuente de todo arte, el origen de la sensibilidad: la mujer) artística: en un estado de plenitud, de felicidad, no habría necesidad de crear mundos alternos, fantasías, historias en las que los personajes puedan ser otra cosa, para lograr la plenitud, cualquiera que esta sea. El autor, con cada obra, va al encuentro consigo mismo, pero también va a la búsqueda de esa felicidad que sabe no encontrará en su vida que le parece tan poca cosa, mas es consciente —o no —, de que el seguir creando es la forma de mantenerse a flote, vivo; con cada obra terminada genera sus breves periodos de tiempo de felicidad, en ocasiones superficiales, en otras, profundas y sustanciales.

El escritor entonces no solo genera y crea personajes e historias, sino sus propios estados de felicidad que sabe son periodos de minutos u horas; es decir, se engaña infinitas veces, como si el mismo fuese una obra en sí sin terminar en la que la felicidad siempre está más allá y sin embargo busca llegar a ella en cada línea.

 
Juan Mireles  - Escritor (Estado de México, 1984) y director editor de la revista literaria y de arte Monolito (México).Ha sido publicado en la revista española Palabras Diversas (España), Letralia (Venezuela). Cronopio (Colombia), Cuadrivio (México), Punto en línea (UNAM. México), Justa Revista Digital de Editorial Jus (México), Radiador Magazine (México). Revista Anomalía (México), Revista Biografía (Brasil), Cinosargo (Chile), La ira de Morfeo (Chile-Argentina); Agrupación Puerta Abierta Chile-México. Letras de parnaso (España), Nagari (EUA), Los sábados, las prostitutas madrugan mucho para estar dispuestas (España). Almiar (España). Suicidas sub 21 (Perú); suplemento cultural La Jirafa del Diario Regional de Zapotlán, Jalisco. La pluma afilada (España). Revista Inopia (Puerto Rico). Textos suyos han sido integrados en la antología Memoria 2012 del club de escritores Palabra sobre palabra publicado por Editorial Círculo Rojo (España). Prologó el libro premiado Job aterido del escritor español Javier Sachez. Editorial Seleer. España. 2012. Participó con el ensayo “La violencia como producto de la sociedad” en el Segundo Encuentro de Escritores por Ciudad Juárez, simultáneo Colima. Formó parte del jurado del I Premio palabra sobre palabra de poesía. Mantuvo por un año (2012) el espacio Cuentos que me cuento en la web española (ya desaparecida) La pluma afilada (España). Actualmente mantiene una columna semanal en Revista Biografía (Brasil).Blog personal: http://wwwjuanmireles.blogspot.mx/

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