La esencia-personaje regida por la infinitud de destinos inevitables [Juan Mireles]

La esencia-personaje regida por la infinitud de destinos inevitables


Así como la vida, la creación de los personajes en la narrativa, es un acto casual; la casualidad llega en variadas formas, una de ellas es la que llamamos inspiración. De esta manera casual en el origen de cualquier esencia-personaje llega también su destino, el inevitable destino final que por más que se quiera sortear nos será imposible esquivarlo. Las formas de llegar al destino final pueden ser infinitas. Sin embargo el destino final no es un destino, sino la acumulación de varios: representaciones de destinos (sub-destinos) en una serie de espacios de la sustancia tiempo. Al igual que en la vida del autor, la del personaje se rige bajo estos destinos que van apareciendo conforme se desarrolla la trama. Así, aun al ensanchar la circunferencia de la vida del personaje para evitar su destino, seremos incapaces de salvarlo si de principio el personaje se rige bajo el estigma de la muerte: por más que quiera evitársele esta suerte, morirá. El ejemplo anterior es una visión global y dramática del destino final de dicho personaje, pero puede ser más simple: el autor escribe en una ficha bibliográfica o en una hoja de papel, a prisa, una escena, un tiempo determinado de diez líneas que le servirá como guía para, cuando se regrese a la obra, tenga la idea clara en papel, así, retomaría la historia de dicho personaje —claro, esto es demasiado fácil, sería un poco o mucho un evento sistematizado la propia creación de la obra, y cuando el autor es perceptivo de las esencias y sustancias jamás se regirá bajo un sistema, una estructura de molde—; sin embargo, ahí es donde aparece un destino más al continuar la historia: la ficha yace incorruptible, no se regresa a ella, y si se le da una mirada al comenzar la escritura o la continuación de la obra, cambiará en mayor o menor medida de lo escrito en la ficha, incluso, podría ser otra cosa completamente diferente: el destino vuelve a hacerse presente y con éste el personaje se revela ante el autor en un acto de rebeldía constante que se agrava si el autor no entiende que él es solo una herramienta, que de creador no tiene nada, simplemente es un medio, un participante de la sustancia idea que, en  el caso de la escritura, aparece como esencia-personaje.

Los destinos en la narrativa son marcados por una suerte de convulsiones de la sustancia idea que a su vez se rige por la sustancia tiempo en la que fluctúan todas las cosas tangibles o intangibles, en donde se incluye por supuesto a la esencia-personaje que al final de cuentas vivirá y actuará gracias a la infinitud de destinos propios —mezclados un poco con los del autor, el menos importante en la creación de la obra—, y el resultado de todo esta mezcolanza de sustancias (idea-destino-tiempo) que rigen a la esencia-personaje, será el personaje como figura, como destino final dentro de un sinnúmero de sub-destinos y destinos finales.


Juan Mireles - Escritor (Estado de México, 1984) y director editor de la revista literaria independiente Monolito (México). Ha sido publicado en la revista española Palabras Diversas (España), Letralia (Venezuela). Cronopio (Colombia), Cuadrivio (México), Punto en línea (UNAM. México), Radiador Magazine (México). Revista Biografía (Brasil), Cinosargo (Chile), La ira de Morfeo (Chile-Argentina); Agrupación Puerta Abierta Chile-México. Letras de parnaso (España), Nagari (EUA), Los sábados, las prostitutas madrugan mucho para estar dispuestas (España). Almiar (España). Suicidas sub 21 (Perú); suplemento cultural La Jirafa del Diario Regional de Zapotlán, Jalisco. La pluma afilada (España). Prologó el libro Job aterdio del escritor español Javier Sachez. Editorial Seleer. España. 2012. Participó con el ensayo “La violencia como producto de la sociedad” en el Segundo Encuentro de Escritores por Ciudad Juárez, simultáneo Colima. Formó parte del jurado del I Premio palabra sobre palabra de poesía. Blog personal: http://wwwjuanmireles.blogspot.mx/

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