De una experiencia antes de fin de año [Juan Mireles]

De una experiencia antes de fin de año


Estas fechas de cierre de año, particularmente, me invitan a experimentar la ausencia. Un intento por evadir la responsabilidad de ser. Son momentos, instantes, en los que me contemplo desde la lejanía —¿Qué tiene que decirme el que me ve? ¿Por qué me invita a ir a la profundidad de mí mismo?— y la serie de preguntas que van asomándose, esperan una respuesta que nunca llega, tal vez, porque no hay nada que responderle al vacío. No sé nada de mi otra mitad que se extiende infinitamente, solo alcanzo a percibirla, y ese roce con la irrealidad que soy, es suficiente para desestabilizar la idea absurda de la importancia de ser. Ante tal magnitud de espacio que se expande y que no termina nunca por alcanzar su límite, sé, no significo, sé debo luchar por deshacerme de mi importancia porque allá, en el verdadero sentir, en esa etapa de quietud, la no importancia es en realidad la máxima virtud: la nulidad. Y llegan más preguntas: ¿cómo anularme desde mi imperfección? ¿Cómo borrar el camino que se traza con mi sola presencia? ¿El otro es también una ilusión de individualidad? Algún antiguo sabio chino tuvo a bien recomendar el no tratar de explicar lo que en sí mismo no tiene explicación, porque aquello, solo es. Llegué a esto caminando del modo en que se me enseñó a hacerlo, pero ahora vuelvo, con las piernas haciendo extraños: debí tomar en serio la recomendación que le hizo a su discípulo, el mismo sabio chino del que hablé líneas arriba, en un relato que leí hace no mucho, en el que le advierte al muchacho el peligro de querer saber y comprender lo que está más allá del entendimiento.

Vuelvo a este texto y pienso en que mi nombre no importa tanto como mis palabras. Incluso, lo que tengo que decir y que es leído por alguien, es suficiente para darle significación a mi existencia —aún lucho contra la posibilidad de la no significación—. Contemplo el sentido de cada cosa que he dicho antes y caigo en cuenta que nunca conseguiré ser solo espacio: no a partir de aquí, de mi dualidad, a la manera budista. 

Recojo entonces lo que queda de mis palabras y sonrío. Me digo que lo mejor es tenderse sobre el sueño, fluir, transitar por este (mi) camino onírico. No pensar más, no tiene caso.

Mañana iré a comprar uno que otro regalo navideño.


Juan Mireles  - Escritor (Estado de México, 1984) y director editor de la revista literaria y de arte Monolito (México).Ha sido publicado en la revista española Palabras Diversas (España), Letralia (Venezuela). Cronopio (Colombia), Cuadrivio (México), Punto en línea (UNAM. México), Justa Revista Digital de Editorial Jus (México), Radiador Magazine (México). Revista Anomalía (México), Revista Biografía (Brasil), Cinosargo (Chile), La ira de Morfeo (Chile-Argentina); Agrupación Puerta Abierta Chile-México. Letras de parnaso (España), Nagari (EUA), Los sábados, las prostitutas madrugan mucho para estar dispuestas (España). Almiar (España). Suicidas sub 21 (Perú); suplemento cultural La Jirafa del Diario Regional de Zapotlán, Jalisco. La pluma afilada (España). Revista Inopia (Puerto Rico). Textos suyos han sido integrados en la antología Memoria 2012 del club de escritores Palabra sobre palabra publicado por Editorial Círculo Rojo (España). Prologó el libro premiado Job aterido del escritor español Javier Sachez. Editorial Seleer. España. 2012. Participó con el ensayo “La violencia como producto de la sociedad” en el Segundo Encuentro de Escritores por Ciudad Juárez, simultáneo Colima. Formó parte del jurado del I Premio palabra sobre palabra de poesía. Mantuvo por un año (2012) el espacio Cuentos que me cuento en la web española (ya desaparecida) La pluma afilada (España). Actualmente mantiene una columna semanal en Revista Biografía (Brasil).Blog personal: http://wwwjuanmireles.blogspot.mx/ 

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